Lejos del kitsch y de los tópicos volvemos a descubrir la Ruta66. Encontramos músicos, películas de Hollywood, indios y bandidos, triunfos y tragedias. Hay mucho más que la nostalgia de los años 50.



viernes, 25 de junio de 2010

La última bala es para ti - Jesse James

Pocas figuras históricas desenmascaran el sistema de creación de mitos como la de Jesse James. Hoy día aún está celebrado como un Robin Hood americano. Hollywood le ha retratado en muchas películas, Bob Dylan o Bruce Springsteen le dedicaron canciones.
En realidad no hay ninguna prueba que haya ayudado a los pobres en alguna ocasión. Al contrario.

Jesse nació en “Little Dixie”, una zona de Missouri poblada por colonos provenientes de los estados del sur. La mayoría mantenía los valores de su origen. La familia de Jesse tenía una granja con siete esclavos negros. La esclavitud era el principal objeto de disputa durante la guerra civil americana. El estado de Missouri se proclamó partidario de la libertad para todos, lo que significó para la gente en Little Dixie que perderían su propiedad personal – los esclavos.

Enfurecidos, muchos campesinos se organizaron en grupos guerrilleros y empezaron la lucha contra el gobierno del propio estado y contra los abolicionistas. A los 16 años, Jesse Jemes se incorporó a las tropas de “Bloddy Bill” Anderson, un líder guerrillero que más pronto se tiene que describir como un psicópata sanguinario. La guerrilla fue la escuela y Anderson fue el maestro de Jesse. Missouri era el escenario de un pequeña guerra civil intraestatal, pero aún más violenta que la guerra oficial entre tropas organizadas. Las dos bandas quemaron y saquearon los pueblos del enemigo, mataron, torturaron y violaron.

Los abolicionistas del norte resultaron vencedores, suprimieron el sistema de esclavitud y mantuvieron la unidad de la nación. En el país devastado, para muchos guerrilleros no había manera de volver a una vida normal. Todavía llenos de odio seguían con su lucha, convirtiéndose en delincuentes comunes. Junto a su hermano Frank y los hermanos Younger Jesse empezó a robar bancos. El primer asalto, a solo 10 millas de su casa, fue un todo éxito. Saliendo en caballo del pueblo de Kearney, dispararon eufóricamente al aire. Pero una bala se desvió directamente en el pecho de un joven ajeno, que se murió al instante. Fue la primera victima de una lista muy larga. Jesse James se había convertido en un asesino patológico.

Pero el editor del periódico “Kansas City Times” John Newman Edwards, terco y frustrado defensor de la esclavitud, empezó a crear el mito del humilde defensor de los pobres. Inventó unas historias que hoy día todavía forman parte de la leyenda de Jesse James.

El ingrediente más importante para la creación de un mito es la muerte joven. James Dean, Jimi Hendrix o Che Guevara – todos sufrieron una muerta trágica y prematura, y así se convirtieron en estrellas para la eternidad. Robert Ford, miembro de la banda, pactó con el gobernador de Missouri. Disparó a Jesse en su casa mientras este estaba colgando un cuadro en la pared. Jesse se murió y Ford fue indultado y cobró la recompensa.

Para completar la leyenda solo faltaba el rumor de que Jesse haya sobrevivido. Justo al lado de la Ruta 66, unas millas al oeste de Saint Louis, hay un museo que proclama poder comprobar que Jesse James no fue asesinado. Una publicista tejana dedica su vida a defensar la teoría que fuera nieta de Jesse James. Y que su abuelo se murió pacíficamente a la edad de 96 años en un pueblo de Tejas …

Jesse James por la Ruta 66:

Jesse James Wax Museum
IS44, Exit 230
Stanton, Missouri

Meramec Caverns
La banda se refugió en ese extendido sistemas de cuevas .
IS44, Exit 230, seguir la carretera MO-W 6km hasta la entrada a las cuevas.
Stanton, Missouri

Crowell Bank
La banda de Jesse James atracó ese banco en 1876. Robaron 3.000 Dólares, una fortuna.
Main Street
Baxter Springs, Kansas

El próximo viaje por la Ruta 66 será del 11 al 25 de Septiembre 2010. Matricula abierta! Más info en www.rumbo66.es

jueves, 20 de mayo de 2010

La Ruta66 ... en directo

Desde sábado volvemos a estar por la carretera. Con gente de Canarias, Galicia y Cataluña estamos bajando en moto por la Ruta66.

Pasamos domingo bajo un cielo esplendido en Chicago, una ciudad fascinante con una incomparable estética urbana. Fuimos a ver la casa particular de la familia Obama, rodeada de policías. Cosa que no nos sorprendió, pero sí que nos parecían algo contradictorios los agentes que llevaban un parche grande con las palabras “Secret Service”.

La policía de Chicago es profesional y eficiente. Lo dejó en evidencia con el hecho de que la grúa se llevó nuestro coche que estaba (solo un poco) mal estacionado.
Lunes subimos Milwaukee, para ser unos de los primeros visitantes de la nueva fábrica de motores de Harley Davidson. La planta ocupa una superficie de unos 12 campos de futbol y cuenta con 990 empleados. A continuación visitamos el museo de la gran marca americana. “Museo” no lo describe bien, más pronto parece un templo dedicado a la diosa de las motos.

A ver que más nos espera …

viernes, 9 de abril de 2010

Cara Cortada – Al Capone

Docenas de películas han retratado a Chicago como la ciudad sin ley. De la misma forma han levantado Al Capone a ser sinónimo del gangster sin escrúpulos. Su lema personal era “con unas palabras amables y una pistola se llega mucho más lejos que solo con palabras amables”.

Capone nació en el barrio nuevo yorkense de Brooklyn como hijo de inmigrantes sicilianos. Su padre regentaba una pequeña peluquería. A los catorce años ya se incorporó en una pequeña banda de delincuentes, a los veinte ya llevaba un currículum criminal considerable. En 1919 se dejó fichar por una mafia de Chicago, justo en el momento que entró en vigor la prohibición del alcohol. Para Capone una oportunidad ideal: dentro de pocos años ascendería a ser el jefe indiscutido de la organización.

Actuaba como un hombre de negocios. Desde su escritorio dirigía unos 400 “empleados” que se dedicaban a toda la gama de delitos: Desde atracos a extorsión a asesinatos. Pero el negocio más lucrativo era la venta ilegal de alcohol. Compró cervecerías a precios muy bajos donde se fabricaba cerveza 0,0. En los bares clandestinos añadían alcohol puro, evidentemente distribuido por la misma mafia.

A parte de su talento de líder, Capone era una figura vanidosa. Cuando le fotografiaban giraba la cara para esconder la cicatriz que originó su apodo. Le encantaba dar entrevistas y presentarse en público como amante del Jazz y de la opera. En la era de la gran depresión económica instaló ollas comunes para alimentar a los pobres y se hacia el bienhechor.

Perseguido por la policía durante muchos años, era capaz de ocultar sus actividades con la ayuda de la clase política no mucho menos corrupta. Al final, el agente especial Elliott Ness, retratado en la famosa película “los intocables”, consiguió probar un caso de fraude fiscal. Capone acabó en la cárcel y murió de las consecuencias de la sífilis.


Los escenarios

1. Su casa particular
El modesto edificio se encuentra en la “southside”, barrio hoy dominado por habitantes afroamericanos. Hace un par de años la casa estaba a la venta por el no tan modesto precio de 450.000 dólares.

Dirección: 7244 Prairie Avenue

2. El bar favorito
El “Green Mills” sigue abierto y una visita vale mucho la pena. Todavía decorado con el estilo original de los años 20 ofrece Jazz en directo y una atmósfera auténtica.

Dirección: 4802 North Broadway Avenue, en la esquina West Lawrence Street

3. La masacre de San Valentino
En 1929 los hombres de Al Capone tendieron a los competidores de la “North Side Gang” una trampa y mataron a siete miembros a sangre fría con armas automáticas. La ciudad de Chicago aun a día de hoy se avergüenza de su turbulento pasado. Por eso, se ordenó derrumbar el garaje donde pasaron los hechos. No queda nada más que un pequeño jardín.

Dirección: 2122 North Clark Street

4. Su tumba
Irónicamente, Al Capone está enterrado a pocos metros de su rival personal Dion O’Bannion, asesinado en 1925 por dos asalariados de Capone.

Dirección: Cementerio Mount Carmel, South Wolf Road entre Harrisson Street y Roosevelt Road

5. Los intocables
Quizás la escena más espeluznante de la película con Kevin Costner era el tiroteo entre policías y mafiosos mientras un niño bajaba en su cochecito por unas escaleras en medio de las balas. La escena está filmada en “Union Station”, la principal estación de tren de la ciudad.

Dirección: South Canal Street, entre Adams Street y Jackson Street
Más info acerca de los viajes en moto por la Ruta66 en www.rumbo66.es

miércoles, 24 de marzo de 2010

El Hongo de Alamogordo

Una poderosa bola de fuego se levantó por encima del desierto y formó un hongo nuclear de estética perfecta. Hasta el 16 de Julio del 1945 ningún habitante del planeta tierra jamás había observado semejante fenómeno. Ese memorable día cambió el rumbo de la historia de la humanidad. La administración militar permite la visita al terreno donde hicieron la primera prueba de una bomba atómica, escondido en las profundidades del desierto de Nuevo México solo en dos días al año. La próxima vez será el 3 de Abril.
Hay que desviarse unos 250km de la Ruta66 en dirección sur para conocer este lugar extraño cerca de la ciudad de Alamogordo. Las temperaturas en la llanura que los colonizadores españoles llamaron “La Jornada del Muerto” no suelen permitir que surge piel de gallina. Pero una visita garantiza sensaciones extrañas.

En medio de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno Americano, angustiado por rumores de armas milagrosas alemanas, movilizó una maquinaria gigante para el desarrollo de la bomba nuclear. 130.000 personas estaban directamente o indirectamente involucradas. En Los Alamos, 400km más al norte, construyeron toda una ciudad investigadora de la nada. Los 6.000 habitantes compartieron una sola dirección postal: el apartado de correos 1663 en Santa Fe. Pero todas las medidas de seguridad no podían impedir la intrusión de espías. El físico alemán Klaus Fuchs, empleado del proyecto “Manhattan”, transmitió información detallada a la Unión Soviética. Pocos años después fue desenmascarado y pasó nueve años en la cárcel. Luego volvió a la Alemania socialista donde ocupó altos cargos políticos. Los servicios secretos americanos descubrieron tres espías más, dos de ellos fueron ejecutados bajo la ley de guerra.

No obstante, los Estados Unidos cumplieron con su objetivo: Probaron y aplicaron la nueva arma. 260 soldados del ejército estaban presentes, en solo nueve kilómetros de distancia, cuando se produjo la primera explosión nuclear. Más tarde, muchos de ellos se murieron de cáncer … Se podía ver y sentir la explosión hasta Albuquerque, a más de 200 kilómetros de distancia. Pero el gobierno ya llevaba preparada la noticia que se había estallado un almacén de munición. Hasta la primera aplicación de la nueva arma en Hiroshima, solo tres semanas más tarde, querían mantener su invento en secreto. Se calculó más de 100.000 muertos en la ciudad japonesa. Hasta hoy día, los Estados Unidos justifican la aplicación de la bomba nuclear contra la población civil con argumentos estratégicos.

En la zona restringida en medio del desierto solo se puede ver un obelisco de 3 metros 60 de altura. A pesar de los 65 años que han pasado, la radiación radioactiva todavía está 10 veces más alta que en un entorno normal. Los médicos consideran una visita de un par de horas inocua. Toda la zona queda restringida para civiles, ya que se encuentra en medio de la “White Sands Missile Range”, la instalación militar más grande de Estados Unidos.
Por desgrácia no podemos aprovechar de la ocasión. El próximo viaje por la Ruta66 empieza el 15 de Mayo. Para más información vea la web www.rumbo66.es.

jueves, 18 de marzo de 2010

Armadillo Roadkill

Por las carreteras de la America rural se encuentra cantidad de cadáveres de animales. A parte de gatos y perros se identifica especies más exóticas como puercos espín o serpientes de cascabel. Habiendo viajado unas cuantas millas por Missouri, Oklahoma o Texas uno se acostumbra a la vista de armadillos atropellados. Ningún científico ha intentado a registrar estadísticamente esa masacre. En todo caso, el armadillo parece ser la victima número uno del tráfico americano aunque una de las razones por la cantidad de cadáveres visibles es que pocos animales pueden aprovechar de la carroña tan bien protegida.

Esas criaturas prehistóricas pueblan prácticamente todo el continente americano, desde Argentina hasta los Estados Unidos. Ante la cantidad de victimas en las carreteras uno puede temer su extinción, pero en realidad es justo lo contrario. El armadillo no inmigro hasta finales del siglo 19 desde Méjico y se sigue extendiendo. Hoy día ya vive en todo el suroeste y ha llegado hasta las puertas de Nueva York.

Muy pocos enemigos naturales tiene la fuerza para reventar su armadura y los humanos se lo comen solo en momentos de miseria extrema. Como durante la Gran Depresión: en los años 30 lo llamaban “Hoover hog” – el cerdo del presidente Herbert Hoover. En cambio, en grandes partes de la America Latina está apreciado como carne de la comida familiar.

A pesar de su aparente omnipresencia, hay que tener suerte para ver un ejemplar vivo. Durante el día se esconden en sus guaridas. Salen por la noche en búsqueda de insectos o ratones. Con su sensible olfato encuentran sus presas bajo tierra y las desentierran en segundos.

Como se orientan básicamente por el olfato parece que van borrachos, sin rumbo. En cada momento cambian la dirección de sus movimientos. Justamente aquí se encuentra su punto vulnerable: Mientras otros cuadrúpedos ventean cualquier peligro con otros sentidos, el armadillo confía exclusivamente en su nariz. Pero un camión acercándose a 60 millas por hora, se huele demasiado tarde. Además, el armadillo suele reaccionar de la forma más inadecuada pensable: En un momento de pánico da un salto para salvarse… justamente a la altura de la parilla delantera del camión …