Lejos del kitsch y de los tópicos volvemos a descubrir la Ruta66. Encontramos músicos, películas de Hollywood, indios y bandidos, triunfos y tragedias. Hay mucho más que la nostalgia de los años 50.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los Viajes del 2011

Ya están decididas las fechas de salida por la Ruta66:

Junio 2011: 04/06 - 18/06
Julio 2011: 16/07 - 30/07
Agosto 2011: 30/07 - 13/08
Septiembre 2011: 10/09 - 24/09

Salida y regreso a España caen siempre en sábado. Así, a la vuelta siempre queda todo el domingo para recuperarse del jetlag, antes de volver a la vida laboral.

Además ofrecemos un viaje al festival motero de Daytona Beach, Florida, que año por año atrae medio millón de aficionados. Pasaremos una noche en Miami Beach, subimos en moto los 400 kilómetros hasta Daytona donde nos alojamos justo en medio del caos. Para cada día ofrezco una excursión voluntaria, a los parques de atracciones de Orlando, a la antigua colonia española de St. Augustine y a Cabo Cañaveral, el centro de la NASA.

Salida 05.03.2011 Regreso 12.03.2011

Junto a un amigo de toda la vida que ya hace 15 años que vive en Sydney, estamos planeando un viaje magnífico por el este de Australia. Por carreteras secundarias vamos a recorrer unos 3.000 kilómetros desde Melbourne por Sydney hasta Brisbane. Por la costa, por el campo, por parques nacionales, pueblos mineros, bosques, los Alpes Australianos hasta la Gran Barrera de Coral. Será la pasada. Dentro de poco publicaré toda la info.

Más información sobre todos los viajes en moto encontráis a www.rumbo66.es.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Extensión: Florida

El grupo salió viernes del aeropuerto de Los Angeles de vuelta hacia España. Creo que todos han quedado contentos con el viaje y todas las nuevas y algunas sorprendentes experiencias.
Pasé el día en Los Angeles. Me fui a ver la casa del escritor Charles Bukowski, un “Angelino” autentico de toda la vida. Por la tarde cogí un vuelo hacia Miami, ya que aún tengo más ideas en la cabeza. La península de Florida representa la única zona de Estados Unidos donde el clima permite ir en moto durante todo el año.
Cada primavera se encuentra medio millón de moteros en la ciudad playera de Daytona Beach, a unos 400 kilómetros al norte de Miami. Y ese es mi destino. El próximo Marzo vamos al festival, a la locura universal del mundo de la moto. Para dejarlo todo organizado, cojo un coche en Miami y subo por la costa del Atlántico!
Miami es la ciudad más latina de todo el norte de América. La capital de los excomunitarios cubanos es completamente bilingüe y vibra al sonido de Salsa y Cumbia.
La carretera sigue la línea de la playa. Es inevitable tomar un baño en las aguas calientes del Atlántico. El primer destino es Cabo Cañaveral, la base de la NASA. Se puede pasar todo el día en el centro de visitantes para admirar los cohetes históricos y probar los simuladores de vuelo del Space Shuttle. Varios museos explican la historia aerospacial, desde la carrera hacia la luna hasta los planes para conquistar al planeta Marte. Incluso se puede tomar un café y charlar con un auténtico astronauta.

Día 13: Los Angeles (California)

Hemos cruzado el desierto de Mojave. Por desgracia no hay ninguna carretera que cruza el inmenso vacío de piedras y arena. Así hemos tenido que coger la autopista. Unos 250 kilómetros más adelante nos hemos despedido de la Ruta66. El último tramo de asfalto histórico se encuentra justo encima de la famosa Falla de San Andrés. Aquí se encuentran dos placas tectónicas que provocan los terremotos que sufre el estado de California regularmente. En términos geológicos la ciudad de Los Angeles no pertenece en el continente americano, sino en la placa del Pacífico.

Los Angeles es un monstruo de ciudad. Hace 100km de largo y 90 de amplio. Cruzamos la zona urbana por autopistas de 16 carriles. Todo a lo grande. Y todo esta hecho para el tráfico individual, el transporte público es casi inexistente. Difícil de imaginar que Los Angeles tenía la red más extensa de tranvías del mundo, hace 100 años. Pero un consorcio de mega empresas del sector automóvil compró la compañía de tranvías … y la dejó morir para preparar el camino de la victoria del coche.

Nos alojamos en medio de Hollywood. Queremos celebrar la última noche de la Ruta66 en los bares del barrio del cine. En media hora vamos a salir para ver el paseo de las estrellas, ver el Kodak Theatre donde entregan a los Oscars y acabaremos cenando en un pequeño restaurante italiano, donde un pianista toca música nostálgica en directo.
Hemos cruzado casi todo el continente. Un reto y un viaje fantástico. Nos despedimos en el aeropuerto de Los Angeles.

Hasta la próxima!

Día 12: Las Vegas (Nevada)

Un día libre! Siempre espero ese día con curiosidad, a ver quien tiene ganas de dejar la moto para un día y descansar. Por la mañana todos pasearon de compras por la ciudad. Es el sitio ideal para encontrar souvenirs y regalos para la familia y los amigos.

Por la tarde cogimos el coche para hacer una excursión al desierto. El Valle de Fuego es un lugar hermoso y todos hemos quedado sorprendidos como solo una docena de los 100.000 turistas en Las Vegas se desplaza unos 70 kilómetros para ver este espectáculo natural. En medio de unas rocas gigantes de un color rojo intenso se esconden unos pequeños paraísos verdes. También hay dunas y pinturas rupestres de los indios que habitan el desierto desde hace miles de años. Un sitio precioso. Todo el contrario de Las Vegas. Hay silencio. Pero un par de horas más tarde ya hemovolvimoa a la locura ruidosa y divertida de Las Vegas.

Día 11: Las Vegas (Nevada)

Mucha gente dice que los 180km de Williams a Kingman son el tramo más bonito de toda la ruta. No me atrevo a hablar en superlativos, también hay otras etapas preciosas. Pero sí, la carretera pasa por paisajes espectaculares, siempre al lado del ferrocarril onde pasan trenes de mercaderías de hasta un kilómetro de largo. Todo es grande en America.
En Kingman dejamos la 66 y nos desviamos hacia el norte. No nos podemos perder la capital del pecado. Las Vegas es como un tsunami que arrolla los cinco sentidos humanos. Todo son luces e espectáculos, una auténtica locura. Nos alojamos en medio del “Strip”, el Boulevard de los bares, restaurantes, casinos y tiendas; esta vez en el famoso Excalibur.
Los grandes hotel-casinos de Las Vegas son inmensos y labirínticos. Las plantas destinados a la diversión no tienen ni ventanas, ni relojes; el mundo exterior no existe. Cada uno llega a sus conclusiones propios, pero nadie queda indiferente de la experiencia de Las Vegas.