Lejos del kitsch y de los tópicos volvemos a descubrir la Ruta66. Encontramos músicos, películas de Hollywood, indios y bandidos, triunfos y tragedias. Hay mucho más que la nostalgia de los años 50.



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martes, 27 de noviembre de 2012

La Música de la Ruta 66: 2. Más Jazz y Blues en St. Louis

Inicialmente la historia musical de St. Louis se desarrolló paralela a la de Chicago. Por un lado por la proximidad geográfica, por otro lado, la “autopista” fluvial del río Missisipi disfrutaba de lazos históricos con los estados del sur y especialmente con Memphis y Nueva Orleans. Los buques de vapor habían traído la música negra al este de Missouri antes de llegar al norte de Illinois. De niño, Bix Beiderbecke había oído las bandas musicales tocando en los barcos desde la casa de sus padres en las orillas del río en Davenport, 400 kilómetros más al norte. Más tarde se convirtió en uno de los primeros grandes cornetistas del Jazz.
Entre la primera ola de migrantes del sur se encontró el pianista Scott Joplin, el “Rey del Ragtime”. Sus composiciones eran tan originales que aún en tiempos actuales, casi todo el mundo conoce sus melodías, muchas veces sin saber donde se habían originado. Su casa en St Louis es considerada patrimonio nacional y está gestionada por el servicio de parques estatales. No obstante, en su época estaba obligado a tocar en bares oscuros y burdeles. No sorprende que al largo de los años sus habilidades técnicas sufrieran a causa de la sífilis que había contagiado. A pesar de su gran fama murió pobre. Su primera ópera fue confiscada, ya que no podía pagar sus facturas.
Scott Joplin tenía una gran influencia sobre los músicos de su ciudad que crearon con el St. Louis Blues un estilo propio caracterizado por el dominio del piano.
Pocos años después de la muerte de Joplin nació el músico que quizás se puede considerar la figura del Jazz más importante de todos los tiempos. A Miles Davis, le llamaron el Picasso del Jazz. Era un músico que nunca se quedó fiel a un estilo, que sorprendía y escandalizó repetidamente sus seguidores más apasionados. Nació en Alton, 50 kilómetros al norte de St. Louis en una familia bien situada. Cuando Miles tuvo justo un año, a causa de unos disturbios raciales, la familia se trasladó a East St. Louis, donde su padre abrió una consulta de dentista. Miles no quería una vida tan estable, se fue a Nueva York y empezó a tocar Be-bop con Charlie Parker. No aguantó mucho y formó su propio conjunto con el que empezó directamente a crear un nuevo estilo, el Cool Jazz. Influenciado por el movimiento hippie, a partir de los 70 experimentó con fusiones entre Jazz y Rock, bruscamente rechazado por los puristas del Jazz.
Al mismo tiempo salió otro gran innovador de St. Louis: Chuck Berry se convirtió en uno de los pioneros del Rock’n’Roll, y su influencia sobre el género es indiscutible. Semejante carrera no había sido previsible. Con solo 18 años ya fue condenado a 3 años de prisión por un atraco armado. Chuck Berry se quedó fiel a su ciudad natal toda la vida. Hoy día, a los 86 años sigue tocando cada tercer miércoles del mes en el bar Blueberry Hill.
Otros artistas de una cierta importancia que salieron del puerto principal del río Mississippi fueron el guitarrista de blues Albert King, el cantante de Rock T-Bone Burnett y Ike Turner, el ex-marido de Tina Turner.
Pero en esa misma época se rompieron los paralelismos entre St. Louis y Chicago. Mientras Chicago seguía prosperando y construyó  hasta entonces el edificio más alto del mundo, la Torre Sears, St. Louis entró en una larga fase de decadencia económica. Detrás de Detroit había sido el segundo centro nacional de la industria del automóvil. Pero una fábrica tras otra cerró sus puertas. St. Louis ganó fama como una de las ciudades más violentas del país, curiosamente siempre detrás de Detroit, que sufrió el mismo destino. La escena cultural entró en una crisis parecida, poca cosa de importancia ha salido de St. Louis en los últimos años. El peso cultural que tenía la ciudad en épocas anteriores comprueban nombres como los escritores T.S. Elliot y William S. Burroughs, la bailarina Josephine Baker y los actores Vincent Price y Linda Blair, la niña del “Exorcista”.

St. Louis Walk of Fame (6200 – 6600 Delmar Blvd)
Una copia del paseo de las estrellas de Hollywood, adaptada a las grandes figuras de St. Louis. Hay bastante vida nocturna en la zona, donde se encuentran también las salas de concierto Blueberry Hill y The Pageant (6161 Delmar). En la misma calle se encuentra una estatua de bronze de Chuck Berry (6555 Delmar).

Scott Joplin House (2658 Delmar Blvd): Se puede visitar la modesta casa del compositor que no ha sido convertida en un espectáculo como la villa de Elvis.

Blueberry Hill (6504 Delmar Blvd): Conciertos normalmente solo los fines de semana y tampoco siempre. Para ver a Chuck Berry hay que comprar la entrada con antelación a través de la web.

martes, 27 de diciembre de 2011

Las ciudades de la Ruta 66 - 2. El espíritu de Saint Louis

Acercándose a St. Louis desde el este, ya se ve desde lejos la elegante forma del “Gateway Arch”, un arco brillante que firma como el monumento más alto del mundo con sus 193 metros de altura. Su geometría es tan sencilla como fascinante – según el ángulo de la mirada resulta difícil decir cual de sus dos pies es el más cercano y cual es el más lejano. Su aspecto futurista exterior contrasta con el interior: Para subir hay que apretujarse dentro de unas minúsculas cápsulas para cinco personas que recuerdan a los Spútnik. He llevado gente que al último momento se negaron a subir, por claustrofobia. No obstante, las vistas de la ciudad y del majestuoso río Mississippi recompensan.

El arco fue construido en 1965 para conmemorar la importantísima función que tuvo Saint Louis en la conquista del oeste. Su nombre la describe: gateway significa portal. La ubicación de la ciudad, a la confluencia de los ríos Mississippi y Missouri, y su buena accesibilidad desde Chicago, la predestinaron a ser la puerta hacia el oeste salvaje.

Cuando los aún pequeños Estados Unidos compraron por la ridícula suma de 15 Millones de Dólares el inmenso y vacío territorio de Louisiana de la Francia napoleónica, el terreno era prácticamente desconocido e inexplorado. Solo unos pocos aventureros se habían atrevido a recorrerlo. Todavía corrían rumores de nativos de ojos azules que hablaban galés. El presidente Jefferson encargó en 1804 a un pelotón de 30 hombres a buscar el mítico Paso del Noroeste, un camino fluvial hasta las ya conocidas costas del Pacífico. La expedición guiada por Lewis y Clarke, tardó 2 años por llegar hasta el Océano y volver. Descubrieron que la ruta fluvial no existía, pero llevaron muchísima información geográfica que formó la base de la consecuente conquista del Oeste Salvaje.

Por su localización estratégica, Saint Louis creció hasta ser una de las ciudades más grandes y más prósperas del joven país. Después de la Guerra Civil Americana, atraía muchos Afroamericanos huyendo de la represión racista de los estados del sur con el resultado que Saint Louis quedó como un punto fijo en el mapa musical mundial. El Blues y el Jazz florecían en la ciudad que aportó artistas tan importantes como Scott Joplin, Josephine Baker, Miles Davis y Chuck Berry. El último, a la edad de ya 85 años, aún sube al escenario cada tercer miércoles del mes en una pequeña sala llamada Blueberry Hill.

Pero Saint Louis llegó a ser no solamente un motor musical sino también uno de económico. Durante décadas era la segunda ciudad de fabricación automovilística detrás de Detroit. Pero la profunda crisis del coche americano hizo cerrar las fábricas de Ford y Chrysler. Aún quedan algunas empresas de nivel mundial, como el gigante de pilas “Energizer” o el globalmente mayor fabricante de semillas genéticamente modificadas Monsanto – sin duda una de las empresas del mundo que ha provocado más oposición política. Tampoco debemos olvidar la cervecería más grande del mundo; pero cuando la casa Budweiser fue comprada por un inversor belga en 2008, los patriotas americanos hablaron de la venta de un símbolo nacional. Sin embargo, la visita a las instalaciones de la Bud sigue siendo uno de los imanes turísticos de la ciudad.

Hoy día Saint Louis es una ciudad mediana a nivel americano: el área metropolitana cuenta con unos 2,8 millones de habitantes. La perdida de mucho empleo en las últimas décadas ha llevado a graves problemas sociales. Otra vez detrás de Detroit, Saint Louis figura año tras año como la segunda ciudad americana con más homicidios, mucho por delante de por ejemplo Los Angeles, a pesar de la mala fama de la megaciudad californiana. Pero el viajero no se va a enterar de estos problemas que se concentran en ciertos barrios. El centro de Saint Louis se presenta tranquilo y agradable. Pero el punto neurálgico del espíritu de la ciudad no es una determinada plaza, ni el ayuntamiento o un rascacielos, sino el estadio de Béisbol: St. Louis tiene fama de ser la ciudad más fanática para los deportes de todo Estados Unidos.

Para más información acerca de nuestros viajes en Moto os podéis poner en contacto vía rumbo@rumbo66.es o mirar la web www.rumbo66.es

Las fechas de las salidas en 2012 serán:
Mayo: 26/05 - 09/06
Julio: 21/07 - 04/08
Agosto: 04/08 - 18/08
Septiembre: 08/09 - 22/09
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